Cuidados y atenciones del hogar

La importancia del cuidador

 

_MG_0199Queremos promover y apoyar el mejor desarrollo vital posible para la persona mayor y, en general, de todas las personas que necesiten de cuidados especiales. Debemos posibilitar que la vida cotidiana de los y las mayores se desarrolle según sus deseos. Nuestras acciones están encaminadas a fomentar la autonomía, independencia y dignidad de los y las mayores en su hogar, conservando así, en la medida de lo posible, sus hábitos de vida y el contacto con su medio habitual de convivencia.

Por eso, en el cuidado, es importante elegir a la persona con la que sentirse bien en el acompañamiento para cubrir las necesidades más íntimas. Se trata de una relación estrecha y es importante decidir con quién y cómo realizar estos cuidados. Como también es importante evitar los cambios innecesarios y las rotaciones: un nuevo cuidador, significa para la persona mayor que cambie la forma de hacer las cosas más cotidianas de su vida, por eso apostamos por los vínculos estables. Nuestro compromiso es garantizar que esta elección pueda hacerse en las mejores condiciones posibles y trabajar después en el día a día para ayudar a consolidad la relación entre el cuidador y la persona cuidada.

Creemos en cuidadoras capaces de mantener una disponibilidad y sensibilidad para establecer una relación humana y saber definir los mejores modos de actuación (estar ahí cuando el mayor lo necesite, estar ahí sin estar cuando éste requiera de más privacidad). Al fin y al cabo, hablamos de una relación de trabajo pero muy íntima, que debe estar repleta de respeto y discreción. Por eso, porque estamos hablando de algo tan importante como garantizar la sostenibilidad de la vida, pensamos que es importante que nuestros cuidadores compartan nuestra filosofía y cuenten con formación, experiencia y unas condiciones laborales dignas.

_MG_0094Debido al componente emocional de esta relación, consideramos imprescindible la figura de un mediador, capaz de garantizar que la adaptación entre el cuidador y el cuidado se produce de la manera más satisfactoria posible para ambos. La interdependencia es una relación entre personas y, como tal, requiere de negociación y acuerdos. Cada uno con su rol definido, sus derechos y sus obligaciones. Para ello, se establecen canales de comunicación continua entre las partes y se revisa periódicamente el programa de actuación. Entendemos que los cuidados son de calidad cuando las tres partes partícipes (los/las profesionales, la familia y la persona mayor) valoran positivamente los cuidados. Analizamos los puntos fuertes y débiles y fortalecemos día a día la atención que se ofrece.

Creemos, firmemente, que nuestro modo de trabajo crea una firme y segura Senda de Cuidados.